Caminar con la virgen

¡María, quiero imitarte en todo; quiero aprender de tu misión y de tus acciones siempre inspiradas por el Espíritu Santo! ¡Quiero llenar mi corazón del Espíritu Santo, recibirlo con alegría, con gracia, con amor, con fe y con esperanza! ¡Quiero preservar en mi vida cristiana como hiciste tu, María, siempre en oración y en entrega a la voluntad de tu Hijo! ¡Tu, María, me enseñas a vivir en el Espíritu Santo, a acoger la Palabra de Dios, a acoger sus santos dones, a acoger a Cristo en mi corazón… y todo ello llevarlo a mi prójimo! ¡Ayúdame, María, a tener una estrecha intimidad con el Espíritu Santo para que guíe cada uno de mis pasos como hizo contigo! ¡Concédeme la gracia, María, de abrir mi corazón para que el Espíritu Santo lo ilumine siempre para vivir en santidad, para que se convierta en un verdadero templo de amor, de servicio, de generosidad, de perdón, de entrega! ¡Ayúdame, María, a abrir mi corazón para que el Espíritu Santo me guíe siempre, me fortifique, me consuele, me inspire lo que debo pensar, lo que debo decir, cómo debo decirlo, lo que debo callar, cómo debo actuar, lo que debo hacer, para gloria de Dios, bien de las almas y mi propia Santificación! ¡Y a ti, Espíritu Santo, te pido que aumentes mi devoción a la Virgen, tan llena siempre de Ti y hazme dócil a tus inspiraciones divinas!

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